publicidad

APERTURA DE IMPORTACIONES

Autos chinos, precios y competencia: Caputo apuesta a la apertura y crece la inquietud industrial

El arribo de 5.000 vehículos importados reavivó el debate sobre el mercado automotor, con el Gobierno priorizando al consumidor y el sector local alertando por sus consecuencias.

PorTendencia de noticias
16 ene, 2026 06:32 p. m. Actualizado: 16 ene, 2026 06:32 p. m. AR
Autos chinos, precios y competencia: Caputo apuesta a la apertura y crece la inquietud industrial

La autorización del Gobierno nacional para el ingreso de un barco con unos 5.000 autos de origen chino al país reavivó el debate sobre la apertura de las importaciones, el precio de los vehículos 0 km y el futuro de la industria automotriz nacional. Desde Ford Argentina, por ejemplo, advirtieron que no sería extraño que alguna empresa del sector se vea obligada a cerrar sus puertas en este contexto.


En medio de la polémica, el ministro de Economía, Luis Caputo, salió a defender la medida y sostuvo que tendrá un impacto positivo en los precios para los consumidores, aunque el sector industrial local observa el escenario con preocupación.


A través de sus redes sociales, Caputo aseguró que la importación de vehículos estuvo “prácticamente cerrada” durante años, lo que derivó en una oferta limitada y valores elevados. “Solo permitían unas pocas unidades y, por supuesto, se pagaban precios altísimos”, afirmó. En ese marco, explicó que la reciente apertura permitió el arribo de miles de unidades, lo que, según su visión, generará una baja en los precios. “Si tenés más oferta y la misma demanda, el precio baja. Es economía básica”, remarcó.


El ministro sostuvo que la mayor competencia obligará también a los fabricantes nacionales a ajustar sus valores. “Los autos nacionales van a tener que bajar sus precios para competir”, señaló, y descartó que la medida sea un capricho político. “No es magia, es lógica de mercado”, insistió, al tiempo que planteó que el principal beneficiario será el consumidor argentino, que durante años enfrentó escasez de modelos y costos elevados.


Sin embargo, la llegada masiva de vehículos importados encendió luces de alerta en la industria automotriz local. Fabricantes, autopartistas y concesionarios advierten que una apertura acelerada podría afectar la rentabilidad, el nivel de actividad y el empleo en un sector que ya viene golpeado por la caída del consumo y el aumento de los costos de producción. En ese sentido, referentes del sector señalan que competir con autos importados, en particular de origen chino, implica desafíos estructurales vinculados a la carga impositiva, los costos laborales y la escala productiva.


Caputo respondió indirectamente a esos cuestionamientos al afirmar que no se pueden priorizar intereses sectoriales por sobre el bienestar general. “Si defendés los intereses de unos pocos, perjudicás al conjunto”, sostuvo. Además, rechazó los argumentos que vinculan la apertura con la destrucción de la industria nacional. “La competencia obliga a mejorar, a ser más eficientes. El que no mejora, pierde mercado”, advirtió.


AX767LVLRNF7PPZ5POVUOQYCYY.avif

El ministro remarcó que la política no apunta exclusivamente a los autos chinos, sino a generar un esquema de competencia abierta para todas las marcas. “No importa el origen del auto, lo importante es que haya competencia real”, afirmó, y calificó al sistema previo como “cerrado y restrictivo”, con trabas administrativas que terminaron impactando en el bolsillo de los consumidores.


En paralelo, el debate se extiende al impacto indirecto de la medida, como el reacomodamiento del mercado de usados. Según Caputo, una baja en los precios de los 0 km también arrastrará hacia abajo los valores de los vehículos usados, generando un “efecto en cadena” en todo el mercado automotor.


Mientras el Gobierno apuesta a que la apertura de importaciones marque el inicio de una nueva etapa con mayor oferta, precios más bajos y mayor variedad de modelos, la industria nacional reclama un esquema que contemple la competitividad local y preserve el empleo. El equilibrio entre la apertura comercial y la protección de la producción nacional vuelve así al centro de la discusión, con posiciones encontradas y un debate que promete profundizarse en los próximos meses.

publicidad

Más de economía

publicidad